Hacía tanto tiempo de todo esto, cual pájaro migratorio que en la estación estará en su lugar pertinente, el tiempo pertinente y a buen recaudo.
Hay veces que hace tanto tiempo que piensas que el pájaro no volverá, no es complicado llegar a esa frustración. Simplemente la esperanza debería ser lo último en perderse, pero al fin y al cabo, se pierde -sea lo ultimo o lo primero-. Quizás, por perder, se pierden hasta las ganas ¿Para que el poeta debe volver a sangrar sudor, o sudar sangre?
Suena a disparate pensar que ese pájaro -que ya todo el mundo espera- no vuelve, amenazado quizás por que su hogar se ha convertido en un territorio hostil, lleno de humos que emiten los coches que hacen mas ruido.
Da igual, el pájaro buscara un nuevo emplazamiento y nunca perderá la esperanza que tu ya perdiste de volver a florecer en primavera y luego cantar al verano.
Y yo celebro su vuelta, como individuo y ser humano.


